Consejos a la hora de negociar con un banco

Logotipos de varias entidades financieras

Logotipos de varias entidades financieras

Negociar con un banco puede ser una tarea tediosa, si tenemos en cuenta que la visión que se tiene de los bancos y los banqueros es la de una institución grande y misteriosa a la que sólo vamos cuando necesitamos algo, pero nada más lejos de la realidad. Los bancos son como una tienda, a la que acudimos en calidad de clientes para contratar determinados servicios y productos. Así que no debemos dejar intimidarnos por la aparente aura de superioridad que rodea a los bancos, ya que, como cualquier otra tienda, no nos están haciendo un favor, sino que los estamos contratando. Esta idea debe quedar muy clara y la debemos tener siempre presente a la hora de tratar con ellos.

De la misma manera que tenemos en cuenta una serie de consejos o premisas a la hora de comprar un coche, un electrodoméstico o cualquier otra cosa; debemos repasar una serie de consejos que nos pueden ayudar a la hora de negociar con un banco la contratación de cualquiera de sus productos o servicios.

  1. Los bancos no nos están haciendo ningún favor. Son una tienda a la que acudimos para contratar un determinado producto o servicio.
  2. Como en cualquier comercio, no debemos quedarnos con la primera oferta que nos ofrezca el vendedor. La figura del banquero gestor que mira por los intereses del cliente debe desaparecer del imaginario social. La persona que nos atiende no es más que un comercial de banca, que mirará siempre por los intereses de su empresa.
  3. Por eso, debemos comparar las diferentes opciones que nos ofrece el mercado. Al igual que en el comercio tradicional, debemos acudir al mejor postor. Para ello hay que comparar las diferentes ofertas de las diferentes “tiendas del dinero”. Para ello, podemos buscar información en internet, donde hay páginas en las que se comparan los productos que tienen los bancos; como si fuera un comparador de seguros. Un comparador de productos bancarios interesante, al que podéis acudir es http://www.helpmycash.com/, aunque hay más. Otra forma de averiguar cuál es la mejor opción del mercado según nuestras necesidades, es pedirle información al comercial.
  4. Debemos pedir al comercial un folleto informativo o una copia de las cláusulas de los puntos básicos en que va a consistir el producto o servicio. Así podremos comparar más fácilmente entre las ofertas existentes en ese momento y, también forzar al comercial a que nos iguale, o incluso mejore una oferta de un competidor.
  5. Antes de acudir al banco debemos informarnos sobre los diferentes productos. No debemos dejar que otros planifiquen nuestra economía, ya que lo harán según sus intereses u objetivos comerciales.
  6. Si tenemos un dinero ahorrado, y queremos sacarle una rentabilidad, debemos tener en cuenta qué riesgo estamos dispuestos a asumir para que luego no hayan sorpresas desagradables. Hay que tener claro que, si lo que queremos es un depósito, que está garantizado por el Fondo de Garantías de Depósitos, no dejarnos seducir por otros productos “parecidos” que ofrezcan una mayor rentabilidad, pero que no están garantizados.
  7. Nunca debemos precipitarnos a la hora de firmar un contrato. Las cosas de palacio van despacio. Debemos desconfiar de las frases tipo “es lo mejor que vas a encontrar”, “nadie te va a ofrecer tanto como nosotros”, “no hay riesgo”… Por muy simpático y competente que nos parezca nuestro interlocutor, solo debemos firmar cuando comprendamos qué estamos contratando.
  8. Si tienes dudas, consulta a un profesional o a alguien de confianza. En internet es muy fácil encontrar foros con opiniones de prácticamente cualquier producto que seguro que nos ayudan a acabar de decidirnos.

Debemos de cambiar la mentalidad que tenemos para con los bancos y asumir que no dejan de ser una tienda más, regentada por unos comerciales muy simpáticos que trabajan para una empresa y que, por lo tanto, tendrán en cuenta de un modo preferente el interés de la entidad.

Espero que estos consejos sean de utilidad a aquel que los lea, y que los comparta con amigos y conocidos. Y si tenéis sugerencias o consejos, no dudéis en añadirlos en el apartado de opinión.